“La ELS está sentando las bases de un concepto innovador”

Juan Manuel Parada entrevista a Rafael Avendaño, Ingeniero en Telecomunicaciones de origen español; ha escrito novelas y relatos breves y ha recibido algunos galardones por su obra literaria. Ahora es facilitador de la Escuela Literaria del Sur y reside en Madrid. Su blog: www.escritores3w.imagina3w.com

¿Es posible aprender a escribir en una comunidad virtual de escritores?

Un aprendiz de escritor se enfrenta normalmente a dos problemas: el primero es la falta de lectores que puedan aportar una opinión constructiva y con criterio sobre su trabajo. El segundo es la dificultad para entender el proceso de escritura, las técnicas y los recursos que debe asimilar paulatinamente y que son necesarios para convertirse en un verdadero escritor que domina el oficio. Una comunidad virtual de escritores es el medio ideal para superar estos dos escollos que pueden hacer desistir de su empeño a los escritores primerizos, o simplemente hacer que se estanquen en un callejón sin salida (su obra eternamente rechazada por los editores) sin llegar a comprender nunca qué es lo que falla en su trabajo (o a tardar años en descubrirlo). Así que la respuesta es que no sólo es posible aprender a escribir en una comunidad virtual, sino que ésta constituye un medio fundamental para hacerlo.

¿Qué opinión le merece el concepto educativo de la ELS?

El concepto de aprendizaje colaborativo facilitado por las herramientas tecnológicas de las que disponemos hoy día es una idea fantástica. Las Escuelas Virtuales de cualquier ámbito del conocimiento son una de las aplicaciones que mayor crecimiento va a experimentar en los próximos años en Internet. En ese sentido, la ELS está sentando las bases de un concepto innovador. Expresar ideas y sentimientos mediante la escritura, contar historias, es una de las pulsiones básicas del ser humano. Iniciarse en los fundamentos de la escritura y dominar el oficio de narrar ha sido y seguirá siendo una de las demandas de la sociedad no siempre satisfecha (o no satisfactoriamente) por la educación oficial o convencional. La ELS ofrece una oportunidad única para aprender el oficio de escribir y satisfacer esa necesidad básica sin las barreras de tiempo o coste que imponen las escuelas tradicionales.

¿Qué espera de los participantes de la Experiencia de Aprendizaje que usted facilita?

Fundamentalmente, que sean críticos consigo mismos y con el trabajo de los demás. La única forma de aprender y mejorar es ser consciente de los errores que cometemos y aprender a subsanarlos. Recibir críticas no nos suele gustar. Pero ese es el espíritu con el que me gustaría que todos los participantes enviasen sus textos. No para que sean alabados o reconocidos, no para satisfacer sus egos, sino esperando una crítica seria y constructiva que les haga pensar, replantearse su forma de abordar una narración, reconocer los errores y, por supuesto, también los puntos fuertes. Cualquier escritor publicado o incluso consagrado recibe en ocasiones críticas demoledoras tan pronto baja la guardia y se relaja. Hemos de aceptar, por tanto, las críticas con humildad.

También espero que practiquen, que escriban sin parar y que reflexionen sobre lo que se expone en las unidades didácticas y sobre los comentarios que se realizan en los ejercicios. Comprender la dinámica de la narración de una novela requiere una profunda reflexión. Es una materia compleja y su enseñanza no está sistematizada, como ocurre por ejemplo si uno estudia ingeniería o cualquier otra disciplina académica. Nadie intentaría diseñar un bonito edificio sin conocer los fundamentos del cálculo matemático. Sin embargo hay quien cree que se puede escribir una novela de mil páginas sin dominar la construcción de las frases, los párrafos, la puntuación, la creación de personajes o las tramas. Hay demasiados mitos e ideas equivocadas en torno al oficio de escribir. La figura del escritor está idealizada, se tiende a pensar que se trata de alguien con mucho talento innato, que se sienta y escribe solo cuando le viene la inspiración, y que lo que leemos es, tal cual, el resultado directo de esa inspiración. Por supuesto que en el arte de escribir interviene la inspiración, el talento y la improvisación, y que las reglas están para subvertirlas, y que no hay nada peor que una escritura encorsetada y rígida. Pero precisamente por eso no todo vale, no cualquier cosa funciona como una novela o relato. El escritor debe ser consciente de sus limitaciones y de las del lector, y debe comprender qué es lo que funciona en una narración y que no. Los escritores publicados trabajan duramente durante años para escribir una novela y disfrutan enormemente haciéndolo. Espero que los participantes de mi taller comprendan todo esto, lo interioricen y se desprendan de ideas equivocadas. En mi opinión, ese es el único camino para convertirse en un verdadero escritor. Nadie dijo que fuese fácil.

¿Cómo se da la integración cultural de los pueblos en el espacio de la ELS?

Una Escuela Virtual que opera a través de Internet nace, por definición, sin fronteras. Por lo tanto, se trata de un espacio de encuentro de diferentes culturas y modos de entender el mundo. Lo cual es extremadamente interesante para un escritor, quien se enfrenta normalmente al problema de romper su propio aislamiento cultural para plasmar otros puntos de vista y vivencias en sus novelas. En mi opinión, el arte es un fenómeno universal basado en sentimientos humanos que son universales. El goce de una obra de arte se fundamenta en dos aspectos: el reconocimiento y el descubrimiento. En el primero, reconocemos en lo que vemos, leemos o escuchamos, una parte de nosotros mismos. Se produce una resonancia, una identificación que nos reconforta. En el segundo, descubrimos una faceta nueva de la condición humana, una vivencia que incorporamos a nuestro propio bagaje personal. Ambos mecanismos expanden nuestras fronteras personales y culturales, mejoran nuestra perspectiva y nuestra comprensión de los demás y de nosotros mismos. Ninguna forma de arte tiene sentido si solo funciona por, para y desde un único individuo, y mucho menos el arte de narrar historias.


No comments yet.

Haz tu comentario